El documento que exponemos a continuación demuestra la estrategia de crisis que formuló el imperialismo contra el gobierno Bolivariano en el 2018 que es la continuación de la agresión contra el pueblo venezolano que comenzó en el año 1998, cuando el General Rojas Pérez el 6 de diciembre de 1998, iba a impedir el ascenso del Comandante Hugo Chávez el cual fue neutralizado. Esta fase continuó hasta el Golpe de Estado del 2002 que fue derrotado el 13 de abril. Esta derrota del imperialismo fue el primer intento derrocar al Gobierno Bolivariano que ha continuado hasta nuestros días.
Se filtró: Plan de golpe de Estado de EE.UU en Venezuela
Almirante KW Tidd, Jefe del Comando Sur de EE. UU., Autor del memorando filtrado.
Este es el plan.
Aquí está el texto completo del documento:
La dictadura chavista venezolana se tambalea como resultado de sus frecuentes problemas internos; hay una gran escasez de alimentos, un agotamiento de las fuentes de divisas y una corrupción desenfrenada. El apoyo internacional, ganado con petro-dólares, se vuelve cada vez más escaso y el poder adquisitivo de su moneda nacional está en constante caída.
No se supone que ese escenario cambie, pero los actuales dirigentes venezolanos, como suele hacer, en su desesperación por preservar su poder, son capaces de apelar a nuevas medidas populistas que perpetúan sus posiciones de privilegio; el único mecanismo que los sostiene obstinados en la lucha por mantenerse.
El régimen corrupto de Maduro colapsará pero lamentablemente, las fuerzas opuestas divididas, legítimos defensores de la democracia y el bienestar de su pueblo, no tienen el poder suficiente para poner fin a la pesadilla venezolana y el despertar de su amada nación en un amanecer luminoso, en el que predomina la visión de la fortuna, la verdadera paz y tranquilidad para sus conciudadanos.
Las disputas internas, las supremas aficiones particulares, la corrupción parecida a la de sus rivales, así como la escasez de enraizamiento, no les otorgan la oportunidad de aprovechar esta situación y de dar el paso necesario para derrocar al estado de miseria y precariedad en la que el grupo de presión, que ejerce la dictadura de izquierda, ha sumergido al país.
Estamos ante una acción criminal sin precedentes en América Latina. Esto afecta a toda la región, no se respeta el derecho internacional y las alternativas políticas locales son inaceptables. La democracia se extiende por América, continente en el que se pretendía apoderarse del populismo radical. Argentina, Ecuador y Brasil son ejemplos de ello.
El renacimiento de la democracia cuenta con el respaldo de las determinaciones más valiosas, y las condiciones en las regiones corren a su favor. Es hora de que Estados Unidos demuestre, con acciones concretas, que está implicado en ese proceso, donde el derrocamiento de la dictadura venezolana seguramente significará un punto de inflexión continental.
Es la primera oportunidad de la Administración Trump para presentar la visión en referencia a la seguridad y la democracia. Mostrar su compromiso activo es fundamental, no solo para la administración, sino también para el continente y para el mundo.
Ha llegado el momento de Paso para acelerar el derrocamiento definitivo del chavismo y la expulsión de su representante: Socavando el decadente apoyo popular al Gobierno.
Fomentar el descontento popular mediante el aumento de la escasez y el encarecimiento de los alimentos, medicinas y otros bienes de primera necesidad para los habitantes. Haciendo más angustiosa y dolorosa la escasez de las principales mercancías básicas.
Asegurar el deterioro irreversible del dictador actual Desarrollar acciones para incentivar el egocentrismo y la incontinencia verbal del Dictador, obligándolo a caer en errores que generan mayor desconfianza y rechazo a nivel interno, sin dejar de minimizar la trascendencia internacional de su figura pública. Para acosarlo, ridiculizarlo y presentarlo como símbolo de torpeza e incompetencia. Para exponerlo como un títere de Cuba. Agravando la división entre los miembros del grupo gobernante.
Revelando las diferencias en sus condiciones de vida con respecto a las de sus seguidores, al mismo tiempo para incitarlos a seguir aumentando esas divergencias. Destacando ejemplos como los de Rafael Ramirez de PDVSA y Nelson Mercengtes del BCV. Hacer insostenible su gobierno, obligarlo a claudicar, negociar o huir, como han hecho otros colaboradores cercanos. Haciendo provisiones para una puerta trasera o de escape, en caso de que finalmente elija buscar un puerto seguro fuera de su país.
Incrementando la inestabilidad interna a un nivel crítico. Intensificar la subcapitalización del país, la fuga de divisas y el deterioro de su base monetaria, provocando la aplicación de nuevas medidas inflacionarias que aumentan su deterioro y que simultáneamente provocan a los ciudadanos con menor acceso --que apoyan a los gobernantes actuales - y aquellos que están mejor posicionados, para ver su estatus social amenazado o afectado.
Estableciendo que el uso de bitcoin, Petro, es un elemento clave en el deterioro de la economía, que es una manipulación inconstitucional e ilegal de la moneda nacional, utilizable para el lavado de dinero. Obstaculizar totalmente las importaciones y, al mismo tiempo, desalentar a los potenciales inversores extranjeros para contribuir a hacer más crítica la situación de la población, principalmente en el ámbito petrolero, imprescindible para cualquier intento de recuperación de la economía nacional.
Apelar a aliados domésticos así como a otras personas insertadas desde el exterior en el escenario nacional con el fin de generar protestas, disturbios e inseguridad, saqueos, robos, asaltos y secuestros de embarcaciones así como otros medios de transporte, con la intención de desertar de este país. en crisis a través de todas las fronteras y otras posibles vías, comprometiendo de tal manera la Seguridad Nacional de las naciones fronterizas vecinas.
Causar víctimas y responsabilizar al Gobierno por ellas. Magnificando, frente al mundo, la crisis humanitaria a la que ha sido sometido el país. Aprovechando la corrupción generalizada y las ganancias provenientes de sus operaciones con drogas prohibidas, para acabar con su imagen ante el mundo y sus seguidores domésticos.
Promover el cansancio en el interior de los miembros del PSUV, incitando el enfado y el inconformismo entre ellos, para que se aparten ruidosamente de la línea del Gobierno; para que rechacen las medidas y restricciones que también les afectan, incitando al surgimiento de facciones políticas internas, lo que la divide en su cisma, haciéndola tan débil como la oposición. Creando fricciones entre el PSUV y “Somos Venezuela”.
Estructurar un plan para conseguir la profusa deserción de los profesionales más calificados del país, para “dejarlo sin profesionales”, lo que agravará aún más la situación interna y en esta línea culpabilizar al Gobierno. Utilizar a los oficiales del ejército como alternativa de solución definitiva. Continuar endureciendo las condiciones dentro de las Fuerzas Armadas para llevar a cabo un golpe de estado antes de concluir 2018, si la crisis no hace que la dictadura colapse o el dictador no decida hacerse a un lado. Continuar prendiendo fuego a la frontera común con Colombia.
Multiplicando el tráfico de combustible y otras mercancías. El movimiento de paramilitares, redadas armadas y narcotráfico. Provocar incidentes armados con las fuerzas de seguridad fronterizas venezolanas. El reclutamiento de paramilitares principalmente en los campamentos de refugiados en Cúcuta, La Guajira y el norte de Santander, zonas en gran parte pobladas por ciudadanos colombianos que emigraron a Venezuela y ahora regresan, huyen del régimen para intensificar las actividades desestabilizadoras en la frontera común entre ambos países.
Aprovechando el espacio vacío dejado por las FARC, la beligerancia del ELN y las actividades en la zona del Clan del Golfo. Preparar el involucramiento de fuerzas aliadas en apoyo de los oficiales del ejército venezolano o para controlar la crisis interna, en caso de que demoren demasiado en tomar la iniciativa. Establecer una línea de tiempo ágil que evite que el Dictador siga ganando el control del escenario interno. Si es necesario, actúe antes de las elecciones previstas para el próximo mes de abril. Conseguir el apoyo de las autoridades aliadas de países amigos (Brasil, Argentina, Colombia, Panamá y Guyana).
Organizar el aprovisionamiento, relevo de tropas, apoyo médico y logístico desde Panamá. Aprovechando las instalaciones de vigilancia electrónica e inteligencia de señales, los hospitales y sus dotaciones desplegadas en Danen, los aeródromos equipados para el Plan Colombia, así como los campos de aterrizaje de las antiguas bases militares de Howard y Albrook, así como como el perteneciente a “Rio Halo”. Además, el Centro Regional Humanitario de Naciones Unidas, diseñado para situaciones de catástrofes y emergencia humanitaria, que cuenta con un campo de aterrizaje aéreo y sus propios almacenes. Avanzar en la basificación de aviones y helicópteros de combate, vehículos blindados, puestos de inteligencia y unidades especiales militares y logísticas (fiscales policiales y militares y prisiones).
Desarrollar el operativo militar bajo bandera internacional, auspiciado por la Conferencia de Ejércitos Americanos, bajo la protección de la OEA y la supervisión, en el contexto legal y mediático, del Secretario General Luis Almagro. Declarando la necesidad de que se fortalezca el mandamiento continental para actuar, utilizando el instrumento de la Carta Democrática Interamericana, a fin de evitar la ruptura democrática. Vincular a Brasil, Argentina, Colombia y Panamá al aporte de mayor número de efectivos, para aprovechar su proximidad geográfica y experiencia en operaciones en regiones forestales. Fortaleciendo su condición internacional con la presencia de unidades de combate de los Estados Unidos de América y los demás países nombrados, bajo el mando de un Estado Mayor Conjunto liderado por Estados Unidos.
Utilizar las instalaciones en territorio panameño para la retaguardia y las capacidades de Argentina para el aseguramiento de los puertos y las posiciones marítimas. Apoyándonos en Brasil y Guyana para aprovechar la situación migratoria que pretendemos impulsar en la frontera con Guyana. Coordinar el apoyo a Colombia, Brasil, Guyana, Aruba, Curazao, Trinidad y Tabago y otros Estados frente al flujo de inmigrantes venezolanos en caso de crisis.
Promover la participación internacional en este esfuerzo, como parte de la operación multilateral con aporte de los Estados, Organizaciones Sin Fines de Lucro y organismos internacionales. Brindar el adecuado soporte logístico, de inteligencia, vigilancia y control. Anticipando, especialmente, los puntos más vulnerables en Arauca, Puerto Carreño e Ininda, Maicao, Barranquilla y Sincelejo, en Colombia, y Roramia, Manaos y Boa Vista, en Brasil.
Estrategia de información.
Silenciar la presencia simbólica de Chávez -representante de unidad y apoyo popular-, y al revés, mantener el acoso al Dictador como único responsable de la crisis en la que ha sumergido a la nación. Responsabilizar al Dictador y a sus seguidores más cercanos, en primer lugar, de la crisis imperante debido a su incapacidad para encontrar la salida que necesitan los venezolanos. Intensificando la denuncia mediática sobre la cubanización de Venezuela. Intensificando notablemente la denuncia hacia el régimen de Maduro, considerándolo: Un criminal Un ilegítimo Un ladrón de la riqueza del pueblo venezolano Alguien que saquea el tesoro nacional para realizar su evasión Destacando la incompetencia de los mecanismos de integración creados por los regímenes de Cuba y Venezuela, especialmente el ALBA y PETROCARIBE, para abordar la situación del país y su incapacidad para encontrar soluciones a los problemas que enfrentan los ciudadanos. Incrementar, dentro del país ya través de los medios de comunicación establecidos en el exterior, la difusión de mensajes diseñados a partir de testimonios y publicaciones originadas en el país, haciendo uso de todas las capacidades posibles, incluidas las redes sociales.
Reclamando, a través de esos medios de comunicación, la necesidad de acabar con esta situación por su esencia insostenible. Justificando y asegurando por medios violentos el respaldo internacional a la deposición de la dictadura, desplegando una amplia difusión, dentro del país y al mundo entero, a través de todos los medios abiertos y las capacidades de la guerra psicológica del EJÉRCITO de Estados Unidos. Asegurar que las imágenes divulgadas y los informes de las acciones militares sean aprobados por el Estado Mayor para evitar su manipulación y uso por parte del enemigo. Estados Unidos debe respaldar íntegramente a la OEA, fortaleciendo la imagen de la OEA y de otras instituciones multilaterales del sistema interamericano, como instrumentos para la solución de los problemas regionales. Promover la solicitud del envío de una fuerza militar de la ONU para la imposición de la paz, una vez derrotada la corrupta dictadura de Nicolás Maduro.
[firma]
KW TIDD Almirante, USN COMANDANTE