LÍNEA POLÍTICA DEL PCV I. .- CONTEXTO GENERAL EN EL CUAL DESARROLLAMOS EL XV CONGRESO.

Caracas, 22 al 25 de junio de 2017

LÍNEA POLÍTICA
(Versión preliminar en revisión)
La experiencia de los gobiernos burgueses y terratenientes del mundo entero ha creado dos métodos para mantener la esclavización del pueblo. El primero es la violencia (…). Pero hay, además, otro método (...). Es el método del engo, de la adulación, de las frases, de las promesas sin fin, de las míseras limosnas, de las concesiones en las cosas insignificantes para conservar la esencia.
(Las tareas del proletariado en nuestra revolución. V. I. Lenin, Petrogrado, 10 de abril de 1917)

¡Por la liberación nacional y el socialismo, unidad revolucionaria obrero-campesina, comunera y popular!

I.CONTEXTO GENERAL EN EL CUAL DESARROLLAMOS EL XVCONGRESO.
I. A. Marco internacional.
Crisis general del sistema capitalista mundial en su fase imperialista.
1. Desarrollamos nuestro XV Congreso Nacional en el contexto de una profunda y prolongada crisis del sistema capitalista mundial en su fase imperialista y de agotamiento del modelo rentista de acumulación capitalista dependiente venezolano. Su resolución no es posible en el marco caduco del modo de producción capitalista y sus relaciones sociales de explotación de la fuerza de trabajo asalariada, de máxima depredación de la naturaleza y su creciente tendencia a la concentración y acumulación monolica de toda la vida social, económica, política y cultural de la humanidad, que agudiza las contradicciones de clase, a la vez que relieva y reivindica el papel histórico de la clase obrera como única y verdadera fuerza dirigente de los procesos de cambios revolucionarios en la presente época de tránsito del capitalismo al socialismo, y amplía el campo de las alianzas populares, frente a un enemigo común representado en las fuerzas del capital monolico transnacional –encabezado por su fracción financiera especulativa que descargan sobre los hombros de los pueblos el peso de la crisis que genera el propio sistema de explotación.
2. Desde el 2008 persiste la crisis del sistema capitalista. La más larga y profunda crisis de sobreproducción y sobreacumulación de capitales marcada por fuertes ciclos recesivos. Desde finales de 2014 se observa un débil crecimiento económico sustentado fundamentalmente en la drástica reducción de la capacidad adquisitiva de los salarios y en el bajo precio del petróleo y de las materias primas, que repercute en el deterioro de las condiciones de vida de los pueblos.
3. La reducción del precio de la fuerza de trabajo, la sobreexplotación, la destrucción de empleo y


la reducción de derechos sociales y laborales, así como la privatización del sector público, son las principales     políticas con las que un capitalismo agotado intenta resolver sus contradicciones. La posibilidad de un tercer ciclo recesivo continúa presente, atendiendo a las biles bases sobre las que se asienta la estrategia del bloque dominante y al estancamiento o bil crecimiento principalmente de la Eurozona y de América Latina, y a las amenazas que se ciernen sobre las economías de Rusia y de China.
4. La exacerbada competencia y disputa entre las grandes alianzas monopolistas transnacionales, por el control  de  los  avances  científico-técnicos,  de  las  riquezas  naturales  fuentes  de  energías,  de  los mercados y rutas de comercialización, ha agudizado exponencialmente en los últimos os las contradicciones no antagónicas entre las principales potencias capitalistas e imperialistas, lo que genera un  grado  muy  alto  de  inestabilidad  y  grandes  peligros  (guerras,  expolio,  destrucción  de  la  tierra, hambre,…) para la clase obrera mundial y la humanidad toda.
5. Esta agudización no es un hecho coyuntural: es un fenómeno propio del imperialismo, acelerado desde el triunfo temporal de la contrarrevolución en la Unión Soviética y en el campo socialista europeo. Hasta entonces, y durante buena parte del siglo XX, la existencia de un bloque socialista mundial hizo que las contradicciones en el seno del campo capitalista, generadores de dos guerras mundiales, se modularan y se subordinaran a la lucha contra el enemigo principal y común: el conjunto de países que construían el Socialismo, que representaban los intereses de la clase obrera mundial y que actuaban como fuerza de choque en la lucha contra el imperialismo.
6. Las crecientes dificultades que tienen las corporaciones capitalistas para proceder a la reproducción ampliada de capital genera una competencia creciente entre las potencias, que buscan favorecer a sus monopolios mediante dos vías principales: el incremento de la tasa de explotación de la clase obrera y el control de los recursos y de los mercados.
7. Se evidencia el agotamiento de la formación económico-social capitalista, reflejado en su creciente incapacidad para resolver los acuciantes problemas de la humanidad; y para poder mantenerse, recurre a la violencia de todo tipo, al terrorismo de Estado y/o corporativo, y a la guerra contra los pueblos y naciones, agudizando las contradicciones de clase, tanto en el plano internacional como en el nacional.
8. Millones de trabajadores y trabajadoras en el mundo hoy desenvuelven una vasta, diversificada y organizada acción de lucha en defensa de derechos fundamentales, como el derecho al trabajo, a un salario digno, a mejores condiciones laborales, en defensa de las obligaciones sociales del Estado, por el ejercicio de los derechos sindicales, de organización y contratación colectiva, y en general contra las políticas neoliberales.
EL PCV y la actualidad del movimiento comunista internacional
9. En este escenario, es un imperativo del momento histórico y del desarrollo de la lucha de clases, alcanzar mayores niveles de coordinación y acción del movimiento comunista internacional, para lo cual es imprescindible desarrollar un profundo debate sobre los temas esenciales de la lucha revolucionaria mundial, que nos permita identificar puntos de coincidencia y de acción común, así como aspectos divergentes para continuar trabajándolos de manera conjunta sobre la base de la teoría marxista-leninista. La celebración del Centenario de la Revolución Bolchevique, debe contribuir a tales objetivos.
10. En el movimiento comunista internacional están presentes distintas caracterizaciones y concepciones con respecto al papel de los partidos marxistas-leninistas en el presente momento histórico y con relación a la estrategia y tácticas a seguir en la lucha contra el imperialismo, particularmente en cuanto a las políticas de alianzas. El PCV promueve la necesidad de la unidad de los marxistas-leninistas en el marco del internacionalismo proletario y la consecuencia en la lucha contra el dominio del capital, bajo la condición de independencia, autodeterminación y respeto mutuo, entendiendo de que cada partido traza su propia línea en correspondencia con sus particulares condiciones nacionales.
11. En ese esfuerzo se enmarca el planteamiento de nuestro Partido, en cuanto a la necesidad de articular al conjunto de las fuerzas políticas y sociales que luchan contra el imperialismo a escala planetaria en un Frente Mundial Antimperialista, vanguardizado por el movimiento obrero y comunista internacional, asumiendo que la lucha contra el imperialismo es esencialmente una lucha anticapitalista y, por tanto, es una lucha por la conquista del poder para la clase obrera en todos los países, en alianza estratégica con el conjunto de los explotados y oprimidos, para pasar –con las particularidades nacionales y en atención a la ley del desarrollo desigual del capitalismo- a la ofensiva en la lucha por el socialismo-comunismo.
Las contradicciones interimperialistas.
12. El imperialismo es la fase actual del sistema capitalista, caracterizada por la alta concentración monopolista del capital, el surgimiento y supremacía del capital financiero (fusión del capital bancario e industrial), el fin del reparto colonial del mundo y el inicio del reparto de los mercados mundiales. La formación de grandes bloques imperialistas en pugna por las áreas de hegemonía global, la agresión militar y el expansionismo militarista es una subsecuencia del reparto imperialista del mundo.
13. En este escenario se agudizan las confrontaciones interimperialistas que crean las condiciones objetivas para elevar las guerras y conflictos locales, generadas en la disputa por la hegemonía global, a la categoría de conflagración mundial, colocando a la humanidad y a todas las formas de vida en la tierra, al borde de la extinción, lo cual convierte en un imperativo de los pueblos la lucha por el desarme y la paz.
14. El imperialismo, a través de su complejo financiero-industrial-militar, necesita mantener y fortalecer su      hegemonía mundial. Las contradicciones interimperialistas que se expresan en guerras locales desarrolladas principalmente en Asia y el norte de África, para  tratar  de  atenuar  y solventar la crisis del sistema capitalista, se han agudizado política y militarmente sin lograr los objetivos planteados.
15. El imperialismo estadounidense-europeo ha desatado guerras de agresión y saqueo que han destruido, devastado, desmembrado y destrozado países como Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia, Sudán y Siria. Intenta cercar militarmente a Rusia, hundir su economía, hostiga militarmente a China. Desarrolla un sistemático asedio contra la República Popular Democrática de Corea que lucha por su autodeterminación y el desarrollo de sus legítimas capacidades defensivas. El imperialismo ataca al pueblo ucraniano con una agresiva política contrarrevolucionaria y anticomunista, desarrollada por la OTAN y sus grupos fascistas locales. Se trata de la guerra de Estados Unidos y sus socios-aliados contra el resto del mundo, guerra no convencional, que combina una amplia variedad de métodos y formas, cuyo objetivo final es la transformación geopolítica mundial con Estados debilitados, fallidos, semi-estados, sociedades desarticuladas, caóticas e indefensas ante el saqueo desmesurado de las corporaciones transnacionales a cuyo servicio actúan las grandes potencias imperialistas.
16. En el caso de la Federación de Rusia, el Estado y en especial su componente industrial-científico-militar se ha venido recomponiendo después de la desintegración de la URSS, el núcleo de las élites dirigentes, convertido en gran burguesía gobernante, aprovechó el auge de las exportaciones energéticas y el desarrollo tecnológico obtenido en el período de la URSS para forjar aceleradamente un capitalismo monopolista de Estado desarrollado.
17. La República Popular China se conforma como la segunda potencia económica del planeta y ahora se cuenta también entre las primeras en desarrollo científico-tecnológico. Según la National Science Foundation, entre 2009 y 2013, Estados Unidos incrementó en un 7 % sus gastos en Investigación y Desarrollo, mientras que China lo hizo en un 78 %. En 2016 los Estados Unidos fue el país que más invirtió en Investigación y Desarrollo, el 27 % del total global, seguidos por China con el 20 %. Extrapolando esos ritmos, los especialistas prevén que, hacia mediados de la próxima década, China pasaría a ser la primera potencia científico-tecnológica del planeta.
El curso previsible de los procesos progresistas reformistas latinoamericanos.
18. Los procesos progresistas reformistas en América Latina, en sus distintas expresiones, crearon una fuerte expectativa en nuestros pueblos con planteamientos de políticas antineoliberales, antiimperialistas y de liberación nacional. Algunos incorporaron en su repertorio discursivo una fraseología seudosocialista. Ya Marx y Engels nos prevenían en 1848, en el Manifiesto del Partido Comunista, sobre estos “socialismos. Respecto al “socialismo pequeñoburgués”, señala: “… este socialismo es a la vez reaccionario y utópico., y del “socialismo conservador o burgués” dicen: “Los burgueses socialistas quieren perpetuar las condiciones de vida de la sociedad moderna, pero sin las luchas y los peligros que surgen fatalmente de ellas. Quieren perpetuar la sociedad actual, pero sin los elementos que la revolucionan y descomponen. Quieren la burguesía sin proletariado. (…). El socialismo burgués no alcanza su expresión adecuada sino cuando se convierte en simple figura retórica.”
19. Estas experiencias surgieron como respuesta a las criminales políticas de ajustes macroeconómicos y su correspondiente genocidio social, impuestas por la gran burguesía internacional y las oligarquías “nacionales”  dominantes  a  través  de  gobiernos  neoliberales  (socialdemócratas,  democristianos  y liberales) predominantes en el continente.
20. Esta  corriente del progresismo reformista se desarrolló  bajla  dirección de fracciones  burguesas  y pequeñoburguesas de cierto contenido nacionalista y patrtico, que se propusieron procesos internos de acumulación  capitalista  con  algún  grado  de  autonomífrente  a  la  dominación  de  las  grandes corporaciones transnacionales imperialistas que amenazaban su propia existencia como burguesía, y en un contexto de debilidad del movimiento revolucionario y comunista, que se vio impactado por importantes derrotas en diversos países de la región y el mundo.
21. Bajo esos gobiernos, se lograron construir ltiples y estratégicos instrumentos de articulación y de integración latinoamericana y caribeña, que redujeron la  influencia política  del  imperialismo en la región, aun cuando no lograron romper la dependencia. América Latina y el Caribe se hizo escenario de las contradicciones interimperialistas exacerbadas, en la medida en que crecieron las inversiones y la influencia de Rusia y China en nuestros países, desplazando en buena medida el tradicional dominio hegemónico de EEUU en el subcontinente, siempre considerado por el imperialismo yanqui como su patio trasero.
22. No obstante, dichos procesos se vienen desgastando aceleradamente. El social-reformismo, consustancial a las corrientes burguesas de cortes nacionalista-patrióticas, civiles y militares, es una de sus principales limitaciones. No les ha permitido avanzar en los objetivos de la liberación nacional de nuestros pueblos y mucho menos en la perspectiva hacia el socialismo. No se produjeron revoluciones sino reformas más o menos audaces.
23. A partir de la profundización de la crisis global del sistema capitalista en 2008, sobre todo desde el 2014 cuando cayeron los precios de las materias primas y las guerras de agresión-saqueo imperialista en otras regiones  del  planeta  no  le  son  totalmente  exitosas,  el  imperialismo  norteamericano  profundiza  sus políticas  y  planes  intervencionistas  hacia  nuestro  continente,  desplegando  diferentes  iniciativas  de agresión sistemática, sostenida y multifacética, que incluye el emplazamiento, proyección y potencial uso de fuerza militar en la región, para hacer presión y desplazar dichos gobiernos capitalistas de corte nacionalista-patriótico, que no se le incondicionalmente y que, además, vienen construyendo alianzas estratégicas con bloques de potencias emergentes que disputan la hegemonía mundial al imperialismo estadounidense.
24. En su arremetida, las corporaciones transnacionales que  controlan la potencia imperialista norteamericana, cuentan con las históricas burguesías latinoamericanas que le son subordinadas y asociadas en condiciones de dependencia; las cuales, a su vez, han cooptado a importantes segmentos de las capas medias y sectores de la clase trabajadora, para las posiciones proimperialistas. Este proceso es  facilitado  por  la  debilidad  persistente  desde  hace  décadas  de  los  movimientos  revolucionarios, incluidos los partidos comunistas, y del movimiento obrero y popular clasista; quienes no lograron, en los primeros tres lustros del siglo veintiuno en que se crearon condiciones favorables para la resistencia antimperialista, avanzar en su recomposición y en la acumulación revolucionaria de fuerzas obreras, campesinas y populares que les colocaran en condición de fuerza insurgente, con capacidad de disputar el poder a la burguesía progresista-reformista y a la gran burguesía proimperialista.
25. En consecuencia, podemos afirmar que en la actualidad hay un reflujo de los procesos progresistas- reformistas y antimperialistas en el continente; el imperialismo norteamericano ha logrado importantes avances estratégicos y tácticos al recomponer parte de la correlación de fuerzas a favor de sus políticas, con el cambio de gobierno en Argentina, el golpe de Estado en Honduras, los golpes parlamentarios en Paraguay y Brasil, la victoria de la derecha en las elecciones parlamentarias de Venezuela, el mantenimiento de bases militares en varios países de la región, la incorporación de Colombia a la OTAN, entre otros hechos relevantes.
Cambios en el escenario Latinoamericano-Caribeño.
26. El techo del progresismo reformista, que confunde a las masas con su fraseología “socialista”, cuando en esencia se ha ocupado es de gestionar el modelo capitalista dependiente latinoamericano, es condición consustancial a la crisis que afecta tales experiencias, las cuales no han roto los mecanismos de dominación y subordinación impuestos por el sistema mundial del imperialismo en el contexto de la división internacional del trabajo, pese a los esfuerzos y resistencias antiimperialista que, particularmente en vida del Presidente Hugo Chávez y con su liderazgo, se impul en la dirección de construir una nueva correlación de fuerzas mundial y crear espacios concretos de soberanía y unidad latinoamericana- cariba, enmarcados en el ideario emancipador del Libertador Simón Bolívar.
27. En este contexto se inició el proceso de “normalización de las relaciones” Cuba-EEUU. El gobierno estadounidense no ha ocultado sus objetivos estratégicos, al señalar que dicho proceso solo representa un viraje en su táctica frente al gobierno revolucionario cubano, por no haber logrado los cambios que se ha planteado históricamente en la isla, y que no desistirá en su empeño por revertir la revolución.
28. En Colombia, la oligarquía y su gobierno continúan al servicio del imperialismo norteamericano, y su reciente ingreso a la OTAN, organización político-militar que expresa los intereses del imperialismo europeo aliado al estadounidense, representa una amenaza a la paz, a la estabilidad y a la soberanía en el continente latinoamericano y caribo.
29. Asimismo, los acuerdos alcanzados entre el gobierno colombiano y las FARC-EP, son producto de la realidad objetiva que se desarrolla en el seno de la sociedad colombiana, con más de medio siglo en guerra. El Acuerdo Final corresponde al estado actual de la lucha de clases en Colombia, y será el pueblo colombiano organizado y movilizado quien determine la posibilidad verdadera de una paz estable y duradera con justicia social, donde las FARC-EP, el Partido Comunista Colombiano y demás destacamentos populares revolucionarios vanguardicen las luchas populares en la disputa del poder a la ancestral oligarquía pitiyanqui colombiana.
30. Igualmente, el imperialismo norteamericano-europeo promueve e instiga el escalamiento de las contradicciones,  que  se  derivan  de  la  controversiterritorial  por  el  Esequibo  entrlRepública Cooperativa de Guyana y Venezuela, forjada deliberadamente en interés de la apropiación de las transnacionales de un territorio con grandes riquezas minerales y energéticas e introducir una cuña en los procesos de integración y unidad latinoamericana y caribeña, que contribuya a implosionar la construcción que se ha venido alcanzando y que se expresa en formas concretas como CELAC, UNASUR, ALBA, PETROCARIBE. El PCV llama a resolver la controversia a través de una solución negociada, política y diplomática en el marco del diálogo mutuo y la garana de paz en la región.
31. En el escenario latinoamericano actual, el PCV llama a la clase obrera, a las trabajadoras y trabajadores, al  movimiento  popular  y revolucionario  del continente,  a  los  partidos  comunistas,  progresistas  y  de izquierda, y a nuestros pueblos en general, a impulsar la conformación del Frente Antimperialista Continental,  que permita acumular fuerzas en procura  de derrotar al enemigo principal de nuestros pueblos: el imperialismo, principalmente el norteamericano, abriendo cauce a la liberación nacional y la perspectiva socialista.
I. B. Contexto nacional.
32. Superado el cuadro de inestabilidad que predominó entre los os 2002 y 2005, con la derrota política transitoria de la derecha pro imperialista que incluyó la victoria popular en el referendo que reafir al Presidente Hugo Chávez en agosto 2004, en momentos de altos ingresos por exportación de crudo y ante la ausencia de un plan estratégico para el desarrollo de la producción nacional, se utilizaron cuantiosos recursos en divisas para la importación masiva de bienes, en muchos casos fraudulenta, ocasionando desinversión productiva y el surgimiento de nuevos grupos económicos.
33. Esto ha reforzado, ampliado y profundizado la condición dependiente, rentista, improductiva y atrasada del capitalismo en Venezuela, donde los más altos beneficios se concentran en los sectores especulativos e improductivos, concretamente en la banca y el comercio importador. En consecuencia, se reduce la cuana del proletariado industrial venezolano, quiebran o se empobrecen extremadamente los pequeños y medianos productores agrícolas e industriales, se incrementa el número de personas ocupadas en actividades no productivas y por cuenta propia, así como de las ocupadas en actividades ilícitas, con el resultado de un proceso sociológico y cultural de desproletarización y de creciente lumpenización de la sociedad, lo que se potencia por el auge del tráfico de drogas, la proliferación de mega bandas criminales y del llamado pranato, que incrementan su presencia y dominio en barriadas populares y zonas rurales, unas al servicio de la extrema derecha, otras que articulan con tendencias que tienen presencia en niveles gubernamentales, otras que actúan por su cuenta, pero todas en general prevalidas de la corrupción existente en cuerpos policiales y sectores de la FANB, particularmente la GNB
34. Como es consustancial a su esencia, el sistema capitalista en crisis no se detiene en planes y buenas intenciones de gobiernos, apunta toda su batería contra los derechos del pueblo trabajador a fin de salvaguardar los intereses del capital. Pese a los esfuerzos que hagan sectores del gobierno nacional por poner paliativos,  la  crisis  capitalista  de  forma  inevitable  se  traga  y  destruye  progresivamente  las conquistas sociales logradas a lo largo del proceso bolivariano. En consecuencia, los efectos en nuestro país de la crisis del sistema capitalista a escala mundial y el colapso del modelo capitalista dependiente de acumulación rentista venezolano, a lo que se suman los límites estrechos del proyecto progresista- reformista liderado por la pequeña burguesía venezolana y el desarrollo del plan desestabilizador adelantado  por  las  fuerzas  económicas  y  políticas  del  imperialismo,  ahondan  las  desigualdades, precarizan la vida de las mayorías y auspician una mayor lumpenización de la sociedad, cuyo origen es estructural y se potencia en las condiciones mencionadas. Al hablar de lumpenización de la sociedad, no solo nos referimos al incremento del lumpenproletariado, sino también a la existencia cada vez mayor de un sector parasitario y corrompido de la pequeña burguesía y de la burguesía.

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